Psicodiagnóstico: mediante
entrevistas y/o pruebas (tests) se hace una valoración concisa
de la problemática del cliente para determinar la
mejor manera de poderlo ayudar. El psicodiagnóstico
como tal, es ya bastante enriquecedor, pues ayuda a la persona
que consulta a clarificar aspectos de sí mismo de manera
rápida.
Psicoterapia: trabajo dirigido a
descubrir el propio funcionamiento, a encontrar sentido
a las reacciones ante situaciones determinadas, a entender
el porqué del malestar que se sufre y a encontrar
maneras adecuadas de hacerle frente.
Se utilizan técnicas psicoterapéuticas extraídas
de diferentes corrientes y escuelas psicológicas,
dependiendo de cada caso y de cada situación.
Técnicas cognitivas para identificar
distorsiones del pensamiento y corregirlas.
Técnicas de insight o de autocomprensión
a través del diálogo, el dibujo, la escritura,...
Técnicas de relajación
y de sofrología para el control de la ansiedad.
Técnicas imaginativas y de visualitzación
que nos permiten descubrir más de nuestro mundo
interno.
Interpretación de sueños
que nos facilita el acceso y la comprensión de
nuestro mundo inconsciente.
Hipnosis clínica, como herramienta
complementaria a la terapia.
Terapia de pareja: en casos de crisis
de pareja se valora objectivamente la situación,
la intervención y el papel de cada miembro en la
dinámica de pareja creada y se buscan las distorsiones
y la manera de reconducirlas para salir de la crisis y afrontar
un nuevo futuro, siempre que sea posible y como tal se desee.
Homeopatía: La homeopatía
se utilitza siempre como complemento a la terapia y en ningún
caso fuera de la competencia de la psicología. La
homeopatía ha demostrado ser muy eficaz en problemas
como la ansiedad y la depresión y en muchos casos
permite prescindir de medicación farmacológica.